En medio de la peor escasez de los ltimos 74 aos, las autoridades estudian recurrir al estuario del Ro de Plata para garantizar el suministro, aunque con grandes riesgos.
Una joven manifestante en Uruguay cargaba hace das en una protesta un cartel inquietante con el lema Atencin, no tomar agua!, acompaado del dibujo deun vaso lleno tapado por la seal roja de prohibicin.
Es un mensajecuasi apocalptico derivadode la peor crisis hdrica en ms de 70 aos en el pequeo pas del Cono Sur se muestra el peor de los temores de la poblacin ante la falta de precipitaciones por el cambio climtico: quedarse sin agua potable o que la que haya sea de mala calidad para el consumo humano.
La prolongada falta de lluvias y la abrupta cada de las reservas oblig a las autoridades uruguayas arecurrir al estuario del Ro de la Platapara mezclar su agua con la poca que queda almacenada.
Nos estn haciendo tomar agua sucia
La mezcla da un lquidocon elevados niveles de sodio y clorurospreocupa a la ciudadana, que sali a protestar en las calles de Montevideo por el derecho al agua.
Las autoridades adems elevaron temporalmente a ms del doble el tope de sodio permitido por las normas locales para poder garantizar el suministro.
No puede ser que nos estn, en cierta forma, haciendo tomar agua sucia,expresel manifestante Jorge Damian Muslera.
El consumo del agua con esas caractersticas est desaconsejado para embarazadas y personas conenfermedad renal crnica, insuficiencia cardaca, cirrosis o hipertensin arterial.
Todo ello hadisparadoel consumo del agua embotellada entre la poblacin.Muchos atribuyen tambin la escasez almal estado de las infraestructuras, que hace que se pierda mucha agua potable en caeras daadas o filtraciones.
La crisis afecta sobre todo al sur del pas, donde vive gran parte de la poblacin, especialmente en la capital Montevideo y su rea metropolitana, donde residen1,8 millones de los 3,5 millones de uruguayos.
Una situacin muy crtica
La represa del Paso Severino, principal abastecedor de la capital, ha llegado a niveles muy crticos de reserva.
Segn el ltimobalanceoficial de la estatal Obras Sanitarias del Estado (OSE), divulgado el mircoles, la presa cuentacon 4.660.000 metros cbicos de un total de 67.000.000 metros cbicos de capacidad.
Es decir, menos de un 10%.
Las lluvias registradas el pasado 26 de mayo permitieronextender las reservas una semana, pero la situacin contina siendo muy crtica, advirti la OSE.
El Uruguay est pasando el peor dficit hdrico desde que se empezaron a tomar registros, o sea, desde hace 74 aos, dijo hace poco el Secretario de la Presidencia, lvaro Delgado.
En los ltimos das, las autoridadesavisaronde que las reservas de agua en la regin capitalina daban para tres semanas.
Tensin poltica
La crisis hdrica ha sumado tensin a las relaciones entre el gobierno derechista Luis Lacalle Pou y la oposicin centroizquierdista del Frente Amplio (FA), con un cruce de reproches por la gestin del agua.
El FA sostiene que el gobierno desestim un plan entregado por el expresidente Tabar Vzquez a Lacalle Pou: el proyecto Casup, la construccin deuna represa que podra haber aumentado el nivel de agua dulce.
Entretanto, la administracin de Lacalle Pou estlicitando entre empresas privadasla construccin de la planta potabilizadora Neptuno, que permita abastecer a la zona metropolitana con aguas del Ro de la Plata.
Hace dos semanas, el gobierno anunci varias medidas para paliar la crisis, entre ellasla adquisicin de una planta desalinizadora, la aceleracin de las reparaciones de las prdidas en redes de caeras y la habilitacin de una planta para la elaboracin de sachets de agua potable para distribuirlos entre la poblacin ms vulnerable.
El exministro de Ambiente Adrin Pea,dijoque las distintas administracin uruguayas no tomaron la dimensin del problema del agua en el tiempo debido.
El agua ha estado en el discurso todo el tiempo, pero a la hora de la toma de decisioneshan habido inversiones, pero no las suficientes, explic.

