VisionDebatesyOpiniones
Menu
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Economía
  • Deportes
  • Política
  • Slider
  • Espectáculos
  • Tecnología
Menu

El relato de una periodista en la zona atacada por Hams en Israel » Red De Noticias

Posted on octubre 12, 2023 by admin

 5,701 Visitas

Hay olor a muerte: El relato de una periodista en la zona atacada por Hams en Israel

Hay olor a muertey el silencio es roto por el estruendo de bombazos enRe’im,la zona pegada a la Franja de Gaza donde el viernes pasado miles de jvenes se juntaron para bailar hasta el amanecer y pasarla bien, en una fiesta rave en el desierto del Negev que se convirti en una delas ms escalofriantes masacres de la historia de Israel.

A metros de donde tuvo lugar el festival de msicaSupernovaque salt a la fama en todo el mundo por esos videos con personas corriendo desesperadamente para tratar de salvarse de ser asesinados a sangre fra o raptados, al costado de la ruta 234,hay varios cadveres de terroristas que se estn pudriendo. Hinchados, ennegrecidos, estn tirados boca abajo, en calzoncillos; algunos en medio del campo, otros al lado de vehculos acribillados a tiros. Son parte de esos 1.500 cuerpos de militantes de Hamas que el Ejercito israel dijo haber encontrado en el sur de Israel? No s, contesta un soldado de un control que hay en una rotonda cercana desde la que no dejan pasar.

Al lado de algunos de los cadveres se ven algunos restos de ropa negra. Evidentemente fueron desnudados y despojados de todas sus armas, y dejados ah a propsito a descomponerse por las autoridades israeles, quizs en una seal de desprecio a los animales, como los defini ayer el ministro de Defensa israel.

Parecen restos de uniformes delas brigadas especiales que irrumpieron el sbado en este rincn del mundo, en donde mataron en forma salvaje a por lo menos 1.000 israeles, hirieron a otros 2.400 y secuestraron a un centenar de personas en lo que ya es definido como el 11-S israel. El ataque provoc en Israelun golpe violentsimo de dimensiones an desconocidassobre todo psicolgicas y emocionales, en especial despus de la noticia conocida hoy de bebs degollados en otro kibutz asaltado en el sur de Israel.

 

Bombardeos

 

Pasado el medioda, el sol golpea fuerte y es lgico. Estamos en el desierto del Negev. Las fuerzas del Ejrcito israel siguen bombardeando laFranja de Gaza, como indican los estruendos que de repente hacen retumbar todo. Para entender dnde queda ese pequeo enclave de 40 kilmetros por 10, donde viven ms de dos millones de personas ahora sin agua, sin luz, sin comida, slo basta ver desde dnde salen las columnas de humo negro que se dibujan en el horizonte.

El paisaje desrtico es marcado poruna impresionante cantidad de tanques, blindados, camiones, medios militares, mnibus que traen y llevan una marea de soldados y armas para lo que se cree que ser la fase dos de la retaliacin: una invasin terrestre.

Aunque el Ejrcito de Israel haba dicho que esta zona hasta el sbado repleta de kibutz famosos por hacer florecer en el desierto todo tipo de productos agrcolas, ahora evacuados est bajo control, en el terreno la situacin parece otra.La tensin es altsima y hay que ponerse chaleco antibalas.

No dejan pasar al lugar donde tuvo lugar la fiesta rave. Slo cruzan ese portn de hierro amarillo igual al de todos los kibutzsoldados armados hasta los dientes, con cascos y chalecos antibalas. No podemos dejarlos pasar, no dejamos pasar civiles. Hay muchos cuerpos todava, casas incendiadas, autos, que estamos sacando. Adems, es peligroso,no sabemos si sigue habiendo terroristas infiltradosy desde Gaza siguen lanzando misiles, advierte un soldado druso, que habla un poco de italiano porque trabaj como marino en una nave siciliana.

Alrededor, entre algunos rboles, se ven ms autos abandonados, una camilla tirada, resabio del horror pasado por los que pudieron sobrevivir.Cuntenle al mundo lo que pas ac, pide otro militar, que desde su camioneta ofrece a los periodistas botellas de agua, paquetes de galletitas de chocolate y hasta bateras para celular.

Unos kilmetros ms all, al costado de la ruta 25, donde en el medio del desierto los israeles lograron poner filas de frutales, aparece un Peugeot con chapa israel acribillado, destruido, en el cual, segn un video posteado por la polica de Israel en los ltimos das, intentaron escapar unos miembros de Hams, que fueron neutralizados por agentes motorizados.

Ms adelante hay otra camioneta abandonada y, en una rotonda de la zona de Nahal Oz, cercana a los kibutz de Zimrat y Tkuma, donde hay tanques que impiden el paso, yace otro cadver, a lo lejos, a lado de un auto, al que no dejan acercarse.

Es un terrorista infiltrado que mataron ayer, dice Gedalya Fandel, un colono con metralleta y kip que se pone a llorar cuando recuerda la cantidad de familias que esas bestias mataron el sbado 7 de octubre, da de shabat, en esta zona que nunca ms ser como antes.

Lo nico que me consuela es ver que, despus del horror, los israeles nos unimos y hay una enorme ola de solidaridad. Desde todo el pas envan montaas de comida, ropa, agua, de todo, para nuestros soldados, que ahora se van a vengar por esto, agrega.

El sonido de un jet supersnico rompe ahora el silencio, seguido por dos bombazos. Desde el camino al que no dejan avanzar, aparece un camin que traslada un tanque de guerra israel daado.

Cerca de all se levanta Nativot. Es una localidad de 25.000 almas, con edificios blancos de entre 6 y 12 pisos y avenidas con palmeras y rotondas llenas de flores; una de las 22 que el sbado vio irrumpir a los milicianos por sus calles, en una cacera inimaginable en el siglo XXI. Parece una ciudad fantasma. La gente se ha ido o se encuentra refugiada en su casa.Slo hay vida en un pequeo centro comercial, llamado Manhattan, que ostenta una pequea rplica de la estatua de la Libertad.

En su supermercado hay gente que llena compulsivamente carritos con alimentos, fruta y verduras y, sobre todo, agua. El Ejrcito nos dijo que nos preparramos para las prximas 72 horas, dice Maory Watskan, informtico de 34 aos, padre de cuatro nios de entre 5 y 11 aos, mientras compra manzanas.

No estoy trabajando, mi jefe me dijo que me quedara cuidando a mi familia y ayudara al pas. As que, adems, estoy preparando comida para los soldados, entre los cuales est mi cuado, que fue llamado como reservista y est en una base ac cerca, agrega.

Lea Haddad, una cocinera que vive desde hace 32 aos en Nativot, cuenta que es la primera vez que sale de su casa desde el sbado. Vine para hacer compras y vuelvo a encerrarme.Estamos todos muy nerviosos, tenemos mucho miedo, no sabemos qu va a pasar. No s, confo en el gobierno, espero que haga lo mejor para nosotros, comenta asustada.

Mosh, franco-israel oriundo de Pars, religioso ortodoxo y padre de cuatro nios, se est llevando varias botellas de agua. Dice que est evaluando qu hacer, si llevar a los chicos ms al norte o a otra parte del pas ms segura, aunque seala que esperar 72 horas para ver cmo se desarrolla la situacin. No oculta, como la mayora, su consternacin. Hay que decir las cosas como son: lo que est pasando es un pogromo, asegura, en alusin a las histricas matanzas realizadas por multitudes enfurecidas contra los judos en Europa.

Y hay que tener cuidadoporque lo que pasa en Israel, que es una suerte de laboratorio, luego pasa en el resto del mundo, advierte.

En las afueras de la ciudad deSderot, tambin peligrosamente cercana a Gaza, van amasndose tanques y blindados militares. All reina el mismo clima.Muchos se han ido y la ciudad tambin parece fantasma. Algunos centros, como el hospital de rehabilitacin Daniel Pomerantz, han sido evacuados porque siguen cayendo, de repente, misiles lanzados desde esa prisin a cielo abierto tan cercana, Gaza, aunque desde all sigan vindose claramente columnas de humo negro, es decir, bombardeos de la aviacin israel.Desde Gaza, en efecto, llegan imgenes impactantes de barrios enteros totalmente arrasados.

A las 15, en las afueras de la ciudad costera deAshkelon, se levanta una columna de humo. Es otro misil cado desde Gaza, que mat a dos asiticos e hiri a un tercero.

Aqu tambin la desolacin es absoluta.Parece que ya no queda nadie, aunque hay algunos que resisten, que no piensan irse, como Len Bakman.

Dueo de una empresa que ensea a manejar, de 40 aos, est barriendo, sacando los escombros y vidrios esparcidos frente a su local, daado por el impacto de otro misil lanzado desde Gaza ayer por la tarde.

Bakman, que dice que est esperando que el Ejrcito lo convoque a las armas, seala que l no se ir de Ashkelon, que no tiene miedo, que est acostumbrado a los misilessiempre pasa algo ac, cada tres, cuatro meses, aunque esta vez es muy distinto.

Estamos furiosos. Lo que pas aqu no tiene nombre. Nosotros no somos como ellos, nosotros no matamos a mujeres y chicos. Y los terroristas tienen que saber que pagarn las consecuencias de todo esto, advierte.

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

©2026 VisionDebatesyOpiniones | Theme by SuperbThemes