La derecha reaccionaria espaola ha desplegado todos sus recursoscontra la futura ley de amnista en todos los frentes posibles, como si estuviera cumpliendo la orden dada hace das por el expresidente conservador Jos Mara Aznar: El que pueda hacer, que haga.
Declaraciones polticas incendiarias, manifestaciones callejeras ante las sedes del gobernante Partido Socialista Obrero Espaol (PSOE) con consignas abiertamente golpistas, estrategias de boicot en el Senado,comunicados inditos de jueces, policas y obispos, decisiones judiciales sospechosamente oportunas, querellas en el Supremo, apelaciones a Bruselas y a la justicia de la Unin Europea.
Un ‘todo vale’ que pretendehacer descarrilar la ley pactada por el presidente enfunciones, Pedro Snchez,con los partidos independentistas catalanes, a cambio de su apoyo para la investidura, prevista para esta semana.
Un peligro para la democracia
La ofensiva escal una vez consumado el fracaso de la investidura del lder del Partido Popular (PP), Alberto Nez Feijo, cuando qued claro que el nico modo de que Snchez -el siguiente en recibir el encargo del rey Felipe VI para formar gobierno- pudiera lograr la mayora, pasaba por acordar con los partidos independentistas catalanes la amnista para todos los encausados por el ‘procs’ separatista.
Los representantes polticos del PP y el ultraderechista Voxelevaron el tono de su retrica contra la futura leyy el gobierno socialista.
Entre ellos Aznar, que dijo cosas como que Pedro Snchez es un peligro para la democracia o que el acuerdo abre una crisis constitucional sin precedentes y llam a la movilizacin por todos los medios para salvar la unidad de Espaa
La inhibicin no tiene hueco, dijo Aznar.
No faltaron entre otros lderes como Feijo, el presidente de Vox, Santiago Abascal, o la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Daz Ayuso, calificativos a Snchez de dictador y traidor, pedidos de prisin en su contra, acusaciones de que el mandatario en funciones est vendiendo Espaa o comparaciones de la amnista con el golpe de estado del 23 de febrero de 1981, o la violencia de la banda terrorista ETA.
Todos a Ferraz
A partir de ah, empez la movilizacin callejera.PP, Vox, unaamalgama partidos extraparlamentarios y organizaciones de extrema derecha, como la empresa Desokupa, llevan ms de 10 das alentandomanifestaciones ante la sede del Partido Socialista (PSOE)en Madrid, en la calle Ferraz, y otras capitales espaolas.
En esas protestas, a las que acuden miles de personas, no faltan insultos contra el mandatario y el expresidente cataln Carles Puigdemont cuyo partido Junts x Catalunya es uno de los dos que exiga la amnista, ni consignas abiertamente golpistas.
En la capital espaola se han vistodisturbios, cargas policiales, gases lacrimgenosy decenas de detenidos, acusados de los delitos de desobediencia y de atentado contra la autoridad.
La msnumerosafue la del pasado domingo en Madrid.Segnel PP, asistieron cerca de un milln de personas, una cifra muy superior a la que divulg la delegacin del gobierno: 80.000 asistentes.
Maniobra en el Senado
Los ‘populares’ decidieron tambin pasar al ataque en al Senado. Aprovechando su mayora absoluta en la cmara alta,aprobaroneste martes en el Plenola reforma del Reglamentocon el que pretende dilatar la aprobacin de la ley de amnista.
Con eso, el Senado podr decidir si una proposicin de ley que viene del Congreso de los Diputados tramita o no por el procedimiento de urgencia un plazo de 20 das o de forma ordinaria, lo que demora su aprobacin hasta un mximo de dos meses.
Una querella contra Snchez y Puigdemont
Con la supuesta intencin de detener el golpe, Vox interpuso tambin este martes una querella en el Tribunal Supremo contra Snchez y Puigdemont, a quien califica de terrorista.
En ella, los ultraderechistaspidenal mximo tribunal la inmediata suspensin de la investidura de Snchez, de manera cautelar, ante las circunstancias de alarma social provocada por el acuerdo para la formacin de gobierno.
Policas, jueces y obispos a la carga
En paralelo, la ofensiva se propag a mbitos ajenos a la poltica.
Lo que ms revuelo caus fue uncomunicadode laAsociacin Pro Guardia Civil (APROGC), en el que los policas se dijerondispuestos a derramarhasta la ltima gota desusangreen defensa de la soberana e independencia de Espaay de su ordenamiento constitucional.
El comunicado caus molestia en el Ministerio del Interior, que este martesdecidisuspender cautelarmente de empleo y sueldo a dos agentes.
E hizo lo propio con otro funcionario que das atrs acus a Snchez de comer la mayor felona con la amnista.
Desde el entorno eclesistico, los arzobispos de Oviedo y Valladolid cargaron contra la ley, de la que dijeron que amenaza a la convivencia a la que dice servir.
El mbito judicial no es ajeno a este escenario. La semana el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el rgano de gobierno de los jueces, emiti unadeclaracin institucionalen la que mostraba su suintensapreocupacin y desolacinpor lo que la proyectada ley de amnista supone dedegradacin, cuando no deabolicin, del Estado de derecho en Espaa.
Otras asociaciones de jueces y fiscales hicieron manifestaciones similares.
Intervencin de los jueces
Los jueces tambin intervinieron en forma de medidas.
La semana pasada, el juez Manuel Garca-Castelln cit aPuigdemonty Marta Rovira, secretaria general de ERC, en la investigacin sobre Tsunami Democrtic.
Las pesquisas implican que ambos podran podran enfrentarcargos de terrorismopor las protestas que se produjeron en Cataluaen 2019, cuando se conoci la sentencia a los lderes del ‘procs’, con condenas de crcel de hasta 13 aos.
Los jueces conservadores han advertido tambin que podran recurrir a la justicia europea paracombatirla ley.
Bruselas y la internacionalizacin de la amnista
Los partidos conservadores tambin desplegaron su cabildeo en la Unin Europea (UE).
Despus de que la semana pasada Bruselaspidierainformacin detallada sobre la amnista, el PP y Ciudadanos, un partido derechista que se qued sin representacin parlamentaria en las pasadas elecciones, mandaron una carta a varios cargos de la UE y a embajadores para advertirles de una supuesta degradacin de la democracia en Espaa por la amnista, con la exigenciaal Ejecutivo comunitario para que mueva ficha.
Este martes, Feijo, en su esfuerzo de internacionalizacin del conflicto, se reuni con corresponsales extranjeros en Madrid, a los que entreg un extenso dossier sobre el rechazo a la amnista.

