Un juez prob la comida para investigar las denuncias de los presos y se enferm de inmediato.
El Servicio Penitenciario Federal (SPF) de Argentina qued envuelto en un escndalo luego de que la justicia investigarauna crcel en la que servan comida en mal estado a ms de 2.000 internos, una irregularidad en la que estara involucrada unared de corrupcin que obtendraganancias anuales de 32.000 millones de pesos(22 millones de dlares).
La Agencia de Noticias Digitalreportque el descuido alimentario era tal, que la comida poda tenermechones de pelos, clavos, cucarachas y productos en evidente mal estado, con olor a descomposicin.
De manera excepcional les ofrecan a los presos platos con pollo o carne, pero en porciones mnimas que no superaban los 60 gramos y que, en realidad, eran ms bien restos, no bifes ni cortes sustanciosos.
Los hechosocurrieron en la crcel federal de Ezeiza, ubicada en la provincia de Buenos Aires, en donde la Administracin Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnologa Mdica (Anmat) ya haba comprobado que la comida no era apta para consumo humano porque tena bacterias comoEscherichia coli,Listeria monocytogenesyBacillus cereusdebido ala falta de higiene en su preparacin.
El diarioPgina 12revel que, como parte de la investigacin, eljuez Federico Villena, quien est a cargo de la causa, prob algunos de los platos, perose intoxic de inmediatoy tuvo diarrea y vmitos.
Tambin explic que la principal hiptesis del caso es que el jefe del Servicio Penitenciario Federal,Fernando Julin Martnez,habra cartelizado el servicio de alimentacin para otorgarlecontratos a empresas fantasma con distintos nombres que, en realidad, eran una sola.
El ao pasado, el juez advirtiel mal estado de la comida que serva la firma Foodrush y prohibi que volviera a ser contratada.
Su lugar fue ocupado por otra empresa llamada Bio Limp, pero ms tarde se descubri que tena a los mismos empleados, que usaba los mismos vehculos y hasta la misma direccin.

